Un recorrido nocturno lleno de sorpresas Románicas, para BariloBarilonoticias

La actual Basílica de San Félix fue la primera catedral de Girona hasta el siglo X y acoge los restos del mártir San Félix, patrón de la ciudad, así como los de San Narciso. Se tiene constancia documental de la existencia de la iglesia de San Félix en el año 817 y en la actualidad ostenta el título de basílica menor desde mayo de 2011 por Decreto del Papa Benedicto XVI.
La construcción de la actual Básilica de San Félix se inició en el siglo XII y no finalizó hasta el siglo XVIII con el añadido de la capilla de San Narciso, obra del arquitecto Ventura Rodríguez. Los trabajos de construcción se prolongaron por casi seis siglos debido a que, durante la Edad Media, la iglesia estaba situada fuera de los límites de la ciudad. Diferentes ataques de tropas francesas en esa época provocaron que parte de los fondos destinados a la construcción del recinto sagrado se tuviesen que destinar a su fortificación, así como a las correspondientes reconstrucciones.

Si bien el templo está considerado uno de los exponentes del gótico de la ciudad, también presenta elementos románicos (cabecera) y barrocos (capilla de San Narciso, fachada y escalinata). La Basílica de San Félix guarda dos sarcófagos de la época romana y seis paleocristianos, datados en el siglo IV, cuya procedencia sería la de un cementerio previo existente en el lugar donde se levantaría la iglesia. Otra de las obras que sobresalen en la Basílica de San Félix es el sepulcro gótico en alabastro de San Narciso, atribuido a Joan de Tournai.