En unas de nuestras recorridas informativas qué realizamos con nuestro equipo de trabajo la fotógrafa Natalia Flores logró captar imagines únicas de una especie propia del cono sur americano. Su distribución abarca gran parte de Argentina y Chile a ambos lados de la cordillera andina, extendiéndose por el sur hasta la Tierra del Fuego. Ocupa una gran variedad de hábitats, desde los matorrales argentinos a las estepas patagónicas, así como en el bosque austral chileno.
Mide entre 40 y 60 centímetros de longitud, sin contar la cola de unos 30 centímetros, y pesa entre 2,5 y 4,5 kilogramos. El color general del pelaje es grisáceo, con zonas de color amarillento, como en la cabeza, la cual además está orlada de blanco, y las patas. La barbilla y la punta de la cola exhiben sendas manchas negras, en tanto que los muslos y el dorso de la cola presentan una banda de ese mismo color. La región ventral es blancuzca. La forma del hocico es puntiaguda. Las orejas son grandes y la cola es larga y de pelaje denso.
La dieta es diversa: incluye mamíferos pequeño y mediano tamaño, principalmente roedores y liebres, carroña, aves y frutos.
El apareamiento tiene lugar entre agosto y octubre. La gestación dura entre 53 y 58 días, tras los cuales nacen entre 4 y 6 cachorros en una guarida que puede ser una cueva o una depresión protegida. Ambos padres participan en el cuidado de las crías, las cuales comienzan a salir de la madriguera al mes de edad e inician su dispersión cuando cuentan con unos 6 ó 7 meses de vida. La lactancia parece durar entre 4 y 5 meses.
Son perseguidos por los seres humanos porque a veces dan caza a aves de corral o a pequeños corderos y también por la calidad de su piel por cazadores furtivos..

