Una pandemia que golpea día a día, la económia de los hogares

No es posible todavía evaluar el costo económico de la pandemia: depende de lo que dure el confinamiento, de las medidas que tomen los gobiernos respecto a mantener o a cancelar las actividades económicas no esenciales y de la capacidad de resistencia de empresas y autónomos, que piden ďía a dìa poder trabajar en una pandemia que los acorrala económicamente hablando.

Las estimaciones sobre la caída del PIB son tajantes y auguran un escenario sombrío para la economía argentina

Pero, más allá de las consecuencias económicas, la crisis del coronavirus vuelve a recordarnos la fragilidad de la vida humana, a pesar de los vaticinios optimistas del historiador Yuval Noah Harari en Homo Deus, de que la humanidad ya había desterrado el hambre, la guerra y la peste.

No sabemos si esta epidemia vendrá seguida de otras; si fuera así, habrá que aprender a convivir con la idea de que un organismo microscópico puede hacer tambalearse el sistema capitalista en todo el mundo.

Como consecuencia del coronavirus, el descenso en la producción y el consumo tendrá un importante impacto en el número de puestos de trabajo, en los ingresos de la familias y en la capacidad de recuperación económica en Argentina, y en el mundo entero.

Por el momento, los gobiernos se mueven entre o confinar a todo el mundo, que sería una solución en términos sanitarios pero implica un grave perjuicio para la economía, o mantener la actividad económica al precio de un probable colapso sanitario y, por tanto, de un elevado coste en términos de vidas humanas. En dias donde pensamos si es «Realidad o Ficción» la salud qué el mundo esta sobrellevando