El Gobierno de Río Negro, a través del Departamento Provincial de Aguas (DPA), avanza con una obra en el arroyo Seco, en la Comisión de Fomento de El Manso, con el objetivo de mejorar el escurrimiento del agua y reducir el riesgo de inundaciones y cortes en la Ruta Provincial 83.
La intervención corresponde a la primera etapa de limpieza de vegetación sobre el cauce y márgenes del arroyo, en un tramo de 787 metros entre el puente de la ruta y la desembocadura en el río Manso, en una zona estratégica para la conectividad regional.
Una obra necesaria para evitar desbordes
Los trabajos surgen a partir de problemáticas detectadas en el cruce del arroyo Seco con la Ruta Provincial 83 (km 27,6), donde se registran desbordes incluso ante precipitaciones habituales. Esta situación ha provocado cortes de la ruta, afectando la circulación y dejando incomunicados sectores ubicados al oeste.
El análisis técnico determinó que estos inconvenientes se originan principalmente en la reducción de la capacidad hidráulica del cauce, producto del crecimiento de vegetación —especialmente sauces— dentro del arroyo y en sus márgenes, así como la acumulación de sedimentos en el tramo final antes de su descarga en el río Manso.
Intervención para mejorar el escurrimiento
La obra contempla la limpieza del cauce principal con extracción de raíces, junto con tareas de poda y retiro selectivo de vegetación en márgenes y valle de inundación, en una franja de 12 metros de ancho.
Además, durante la ejecución se evaluará la factibilidad de remover material sedimentado en sectores críticos, con el objetivo de mejorar la descarga del arroyo en su desembocadura.
Estas acciones permitirán recuperar la sección de escurrimiento, favoreciendo el drenaje del agua durante eventos de lluvia o deshielo y reduciendo el riesgo de desbordes.
En este marco, se realizó la apertura de sobres correspondiente al Concurso de Precios Nº 31/25, donde se presentó un único oferente: la firma Weber Carlos Gustavo, que cotizó los trabajos en $67.124.292.
Un sistema con dinámica compleja
El arroyo Seco presenta un comportamiento particular: permanece sin caudal gran parte del año, pero registra crecidas de corta duración y gran magnitud ante precipitaciones o deshielos. Esta dinámica, sumada a la presencia de paleocauces del río Manso, genera redistribuciones del flujo que pueden afectar la traza de la ruta en períodos húmedos.
La falta de circulación constante del agua favorece la acumulación de vegetación y sedimentos, lo que disminuye la pendiente del cauce y limita su capacidad de evacuación.
Planificación para la prevención
El plazo de ejecución de esta primera etapa es de 30 días corridos y forma parte de una planificación articulada con otros organismos provinciales para intervenir en sectores críticos.
Con este tipo de obras el DPA fortalece la gestión del recurso hídrico, impulsando acciones que combinan prevención, infraestructura y cuidado ambiental, mejorando la seguridad de las comunidades y su calidad de vida.
























