Se trata del primer mamífero esparasodonte de la zona, que tenía cerca de un metro de largo y pesaba 7 kilos.
Este fósil fue hallado a 10 kilómetros de Comallo, en Río Negro, por un vecino de un campo, quien lo llevó a su casa y luego de algunos años, al reconocer su importancia, lo entregó a especialistas.
Los materiales paleontológicos son rescatados, protegidos y conservados, por ley, por la Secretaría de Estado de Cultura a través de la subsecretaría de Patrimonio y Cooperación Cultural.
Luego de ser entregados por el vecino comallense, los restos fueron enviados para su preparación y estudio al Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” de Buenos Aires.
El análisis científico permitió saber a los investigadores que este especimen denominado Cladosictis patagonica, habitó en toda la Patagonia durante casi 3 millones de años, y era un animal depredador con una apariencia combinada entre la silueta de un hurón, con un cuerpo alargado de patas cortas y la cabeza de un zorro, con un hocico, caninos desarrollados y dientes filosos.

