Las estaciones de monitoreo cerca del Villarrica detectaron el primer pulso eruptivo a las 14:46 horas, seguido rápidamente por otro a las 14:49 horas. Ambos pulsos provocaron una columna de cenizas que alcanzó más de 320 metros sobre el cráter, dispersándose hacia el noreste. Además, se reportó una señal acústica perceptible hasta aproximadamente un kilómetro de distancia del volcán.
El centro de esquí ubicado en las proximidades del Villarrica se encuentra operando a máxima capacidad, mientras las autoridades evalúan la situación y recomiendan precauciones adicionales a los residentes y visitantes de la zona. Hasta el momento, no se han reportado daños significativos ni heridos debido a este evento eruptivo.
Se mantiene la vigilancia constante sobre el volcán y se continúa monitoreando cualquier cambio en su actividad. Expertos en vulcanología están analizando los datos para entender mejor la evolución del fenómeno y sus posibles repercusiones a corto y largo plazo.
























