Precios en Bariloche: los lácteos subieron un 44% y la inflación local fue de 5,7%
Son estadísticas relevadas por las únicas entidades de Bariloche que estudian el IPC en la ciudad. El caso de los lácteos es notable, porque Bariloche duplica a los registros de Viedma. Impacto del turismo y los precios de alquileres. Curiosidad: los huevos no aumentaron.

Inflación desagregada de junio en Bariloche.

La Fundación Ambiente Desarrollo y Hábitat Sustentables, y la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Río Negro (ADURN), publicaron el índice de suba de precios en nuestra ciudad que estudian mensualmente, enfocados especialmente en la canasta básica, el sueldo mínimo, vital y móvil, y la línea de indigencia.

Según el estudio, el aumento de precios en junio en Bariloche fue de 5,7%. Contra el 4,6% nacional relevado por el Indec. Y desde la devaluación de diciembre pasado, registraron un total acumulado que supera el 100% de aumento.

Mahuen Gallo, socióloga y Mágister en Economía Social, explicó al programa Engranaje de Radio Seis que el estudio incorpora las particularidades de Bariloche, a diferencia del IPC del Indec, que se basa en los informes oficiales de las provincias, y el que aporta Viedma a ese informe, también muy diferente al de la ciudad.

«Contemplamos el factor turístico, que impone un empuje especulativo que la ciudad termina pagando en el precio de los alimentos», dijo la experta, agregando que en función de los visitantes también los alquileres ven distorsionados sus precios, lo que impacta igualmente en el IPC local.

Destacó que la ciudad encuentra referencias más claras en el desagregado de inflación de la Patagonia, que indicó 5% de aumento en junio.

«Miramos más que nada alimentos porque es lo más sensible, desde la óptica de la línea dde indigencia, de lo que necesitan las personas o familias para no ser indigentes», dijo, advirtiendo que no incluyen rubros como vivienda, servicios vestimenta o transporte público, que «preocupan mucho».

Consideró que «el salario mínimo, vital y móvil para junio fue un poco más de $234.000 para un trabajo de jornalero de 8 horas, que aumenta por decreto, sin paritarias, por lo que «no se resuelve con ese ídice la espiral de inflación que el país tiene en los dos últimos años. Se arrastra una diferencia cada vez mayor entre lo que sale alimentarse y lo que crecen los salarios».

Relativizó el impacto del transporte desde los centros productivos ponderando al turismo como factor principal, y destacó que el aumento de los lácteos en la ciudad no tienen parangón con el resto del país: aumentaron casi 44 puntos. «Viedma tiene una inflación de lácteos del 20%», remarcó.

Destacó que hacen las mediciones en supermercados con más de 5 cajas, que tienen una posición dominante en la formación de precios y que incluyen «ofertas y precios acordados, para evitar números tendenciosos. O sea que el resultado es muy preocupante».

Con respecto a las carnes y los lácteos, recordó que a nivel nacional cayó el consumo de esos productos, lo que en Bariloche podría ser más importante, lo que contribuye a una menor calidad alimenticia creciente.

Confirmó que los valores de los alquileres de comercios y viviendas, basados en rentas temporarias o por día al turismo, impactan fuertemente en los precios, aún en grandes supermercados, que no deberían caer en criterios especulativos de comercios menores, que protegen sus ganancias ante la incertidumbre de los costos que pagarán el mes siguiente.

«El costo del alquiler de los locales comerciales genera un impacto grande, más desde la desregulación de la ley alquileres, desprotege al que alquila. Además está el impacto del alquiler turístico, que es un fenómeno global», dijo, resaltando que la «UNRN estudia el tema».