Un globo sonda lanzado por la NASA generó intriga en la región Andina

Un globo sonda lanzado por la NASA generó intriga sobre el cielo de Bariloche esta tarde noche.

 

Un objeto volador sorprendió a vecinos de la ciudad este miércoles por la tarde. ¿Qué era, de dónde venía y por qué sobrevoló la región? La explicación llegó desde un referente local y desde la NASA.

Durante la tarde de este miércoles (23/04), un objeto brillante captó la atención de numerosas personas en Bariloche. La figura, redondeada y aparentemente suspendida en el cielo azul, fue observada desde distintos barrios y zonas de la ciudad. 

Algunos lo fotografiaron, otros lo siguieron con la vista durante largos minutos, y no faltaron quienes se preguntaron con asombro si se trataba de un fenómeno atmosférico, un globo meteorológico…o incluso un ovni.

La respuesta, sin embargo, parece tener una explicación científica: se trataría de uno de los globos de superpresión lanzados recientemente por la NASA desde Nueva Zelanda.

Estos globos, del tamaño de un estadio de fútbol y cargados de instrumentos tecnológicos, están diseñados para flotar en la estratósfera y dar la vuelta al mundo como parte de misiones científicas.

Según reportes internacionales, los globos fueron puestos en órbita en marzo de 2025 y están programados para cruzar el hemisferio sur, incluida la región patagónica. Su gran altitud (más de 30 kilómetros) y su capacidad de mantener una trayectoria estable permiten que puedan ser visibles a simple vista como puntos brillantes, incluso durante el día.

Los avistamientos no se limitaron a Bariloche ya que también se registraron reportes desde otras localidades argentinas como Pinamar, lo que refuerza la hipótesis del globo científico.

Para quienes deseen seguir en tiempo real estos globos y conocer su ubicación actual, la NASA ofrece un sitio web con información detallada: https://www.csbf.nasa.gov/newcsbf

Aunque la sorpresa inicial dejó lugar a las explicaciones técnicas, el paso del globo dejó una postal inusual en el cielo barilochense y volvió a recordarnos que la ciencia muchas veces se cuela, sin previo aviso, en nuestra vida cotidiana.