Vecinos por un Cerro Catedral para Todos repudia la actitud antidemocrática de la Presidenta del Concejo, Natalia Almonacid

El día miércoles, en sesión de la comisión legislativa del Concejo Municipal, el contrato de prórroga de CAPSA en Catedral fue nuevamente objeto de polémica. El Concejo le había solicitado por unanimidad de todos los bloques al Intendente que envíe el contrato y el acta complementaria firmada con CAPSA para su aprobación como establece la normativa. No obstante, el Intendente se negó diciendo que no hacía falta una nueva intervención del Concejo.

Ante este evidente conflicto de poderes, la asesora letrada recomendó pedir la intervención del Tribunal de Contralor para que haga su interpretación del conflicto. Ante esta situación, los concejales de JSRN y el bloque para-oficialista PUL se desdijeron de lo que habían firmado una semana antes y decidieron “darse por satisfechos” con la respuesta del Intendente. La votación resultó empatada 3 a 3 pero por un ardid reglamentario la presidenta Natalia Almonacid zanjó a favor del oficialismo dejando sin efecto el pedido.
El acta complementaria en cuestión actualiza plazos del contrato, montos de inversión en pesos pero sobretodo deja librada la suerte del contrato a una posible renegociación en caso de que la “ecuación económica de la empresa” se vea afectada por motivos macroeconómicos. Un atajo que va a permitir nuevas renegociaciones contractuales como las que ya nos tiene acostumbrado CAPSA para eternizarse en el Cerro sin competir con ninguna otra empresa.
Más allá de las cuestiones técnicas reglamentarias, una vez más JSRN toma medidas antidemocráticas, que siguen echando tierra a un escándalo sin precedentes en la ciudad. En lugar de agotar los mecanismos institucionales para dar certeza y esperar la opinión del tercer poder del gobierno municipal, Almonacid debuta con su primera decisión relevante en política mostrando la misma catadura moral que el Intendente Gennuso: una completa desestimación de la participación ciudadana y una soberbia sin límites.
Mientras tanto, nuestra ciudad vuelve a ser declarada zona de circulación comunitaria de COVID-19 y CAPSA impone la apertura del Cerro Catedral a cualquier costo. Costo que se medirá en personas contagiadas y muertos para nuestra comunidad.