Bariloche volverá a quedar en el centro de la escena deportiva internacional al recibir, los días 7 y 8 de marzo, la primera fecha del Mundial de Motocross 2026, uno de los campeonatos más exigentes y prestigiosos del calendario global. No se trata de una fecha más dentro del cronograma: es el arranque de la temporada, el momento en el que confluyen todas las expectativas, con los equipos completos y los principales pilotos del mundo en plenitud física.
La competencia se desarrollará en el nuevo circuito ubicado en inmediaciones del PITBA, un trazado especialmente diseñado para este evento y que se encuentra en su etapa final de construcción. La pista es completamente nueva para los pilotos, una condición que genera un atractivo adicional, ya que nadie llega con ventaja previa y todos deben adaptarse al mismo tiempo.
En ese sentido, el instructor de motocross *Jorge “Tin” Martin*, con amplia trayectoria en el ambiente nacional e internacional, explicó por qué abrir el campeonato representa un valor diferencial. “No es lo mismo tener cualquier fecha del calendario, que ser la primera, porque en ella están todos los pilotos en las mejores condiciones físicas”, señaló, al recordar que el motocross es un deporte de alto riesgo y que, con el avance de las carreras, suelen aparecer lesiones y bajas. Un circuito nuevo con condiciones ideales
Uno de los ejes centrales del Mundial en Bariloche es la calidad del circuito y del terreno sobre el que fue construido. Martin destacó que el suelo reúne condiciones óptimas para el motocross de alto nivel. “El suelo es muy bueno, es un suelo ideal para motocross, es una mezcla de tierra negra con arena, no hay piedras, es un terreno muy, muy bueno, óptimo”, afirmó.
Este tipo de superficie tiene un impacto directo en el desarrollo de las carreras. Según explicó, se trata de un terreno blando que se va rompiendo con el paso de las mangas y los entrenamientos, lo que eleva la exigencia técnica. “Es un terreno blando, y eso hace que la pista sea mucho más técnica y compleja para los pilotos”, agregó. En este tipo de terrenos, la clave para los pilotos será elegir las mejores líneas de carrera, aquellas que ofrezcan mayor tracción a medida que el suelo se va degradando. Al tratarse de un terreno blando, es muy probable que varios equipos opten por utilizar neumáticos del tipo semi-pala, un taco con forma de “cucharita” que mejora notablemente la tracción en superficies sueltas y arenosas.
Estas condiciones no solo potencian el espectáculo deportivo, sino que también obligan a los corredores a tomar decisiones permanentes, adaptándose a los cambios del circuito vuelta tras vuelta, algo que el público puede percibir claramente desde la tribuna.
El circuito de Bariloche contará con los obstáculos característicos del motocross moderno, diseñados bajo reglamentos internacionales. Entre ellos se destacan las mesetas o table top, saltos largos en los que las motos permanecen varios metros en el aire; los saltos elevadores (step up), donde el aterrizaje está a mayor altura que el despegue; y las zonas rítmicas, una sucesión de ondulaciones que exigen precisión y ritmo constante.
Las zonas rítmicas, conocidas comúnmente como olas, son sectores donde la moto aterriza y debe despegar de manera inmediata. Por esa razón se consideran rítmicas: los pilotos encadenan despegues y aterrizajes de forma continua, pudiendo superar los obstáculos de a dos o de a tres, según la velocidad y las condiciones de la pista. A medida que el terreno se va rompiendo, estas zonas se vuelven más difíciles y técnicas, e incluso algunos pilotos las atraviesan apoyándose en una sola rueda.
A estos sectores se suman los peraltes en curvas y los llamados rollers internos, que equilibran velocidades entre quienes toman la parte interna y externa de los giros. Todo el diseño apunta a generar carreras dinámicas, técnicas y visualmente atractivas.
Uno de los aspectos diferenciales del circuito es la visibilidad para el público. “La pista es increíble porque se ve todo desde abajo y el público va a poder observar toda la pista, cosa que en otros mundiales no era así”, remarcó Martín, al subrayar la importancia de que el espectáculo sea comprensible incluso para quienes asisten por primera vez.
El diseño del trazado también tuvo en cuenta una característica habitual de la región: el viento. En el motocross, este factor puede influir de manera directa en los saltos y en el comportamiento de las motos en el aire. “El viento es un factor determinante en los saltos, te puede volar de un salto, por más bien técnico que seas”, explicó Martín. Por ese motivo, la orientación de los principales obstáculos fue cuidadosamente estudiada. “Por eso está todo calculado en función del viento”, señaló.
Este tipo de planificación responde a los mismos criterios que se aplican en los circuitos del Mundial en distintos países y es clave para garantizar condiciones de seguridad acordes al nivel de la competencia.
*Dos categorías y distintos estilos de carrera* El Mundial de Motocross se divide en dos grandes categorías. Por un lado está la MX2, con motos de 250 centímetros cúbicos, integrada mayoritariamente por pilotos jóvenes, con un promedio de edad de 18 años. Es considerada el semillero del motocross mundial, donde se forman las futuras figuras del deporte.
Por otro lado se encuentra la MXGP, la categoría reina, con motos de 450 centímetros cúbicos y pilotos de mayor experiencia, muchos de ellos campeones del mundo y referentes históricos del motocross. Las motos son más potentes y las maniobras, todavía más exigentes. Ambas categorías competirán durante el fin de semana, ofreciendo estilos de carrera distintos pero complementarios, lo que amplía el atractivo del evento para el público. Cómo se corre un fin de semana mundialista
El Mundial de Motocross se desarrolla a lo largo de varios días. El viernes está destinado a tareas técnicas, como las pruebas de sonido de las motos y el reconocimiento del circuito por parte de los pilotos, que recorren la pista caminando.
El sábado comienzan las prácticas libres y luego se disputan las carreras clasificatorias, que determinan el orden de largada del domingo. Un buen resultado ese día permite elegir una mejor posición en la grilla.
El domingo se corren las finales. Cada categoría disputa dos mangas de 30 minutos más dos vueltas, con pausas entre carreras que permiten al público recorrer el predio, visitar los espacios de marcas, disfrutar de la gastronomía y vivir el evento como una experiencia integral.
Desde la organización también recomiendan que el público asista con calzado adecuado y cerrado, ya que el circuito presenta desniveles y sectores de circulación similares a senderos de trekking. Además, como se aconseja en todos los circuitos del Mundial, se sugiere llevar protección solar, gorra y elementos para una jornada prolongada al aire libre.
La edición 2026 será un *“Super Mundial”,* con particularidades que lo diferencian de temporadas anteriores. El campeonato arranca en Argentina, con una pista nueva y con cambios importantes en los equipos oficiales, incluidos pilotos campeones que inician nuevas etapas deportivas. Durante el calendario, que recorre distintos continentes, participan los principales equipos de fábrica y estructuras privadas de Europa y otras regiones, con presencia de marcas históricas del motocross mundial. La apertura del campeonato concentra la atención de todos ellos, ya que es el primer gran test real de la temporada.
Más allá de la competencia, el Mundial de Motocross genera un fuerte impacto turístico. Equipos, pilotos, mecánicos y personal técnico llegan con varios días de anticipación y permanecen en la ciudad durante toda la semana, dinamizando la actividad hotelera, gastronómica y comercial.
En ese sentido, Martin destacó el interés que despierta Bariloche entre los protagonistas del campeonato. “Todos los equipos quieren venir a Bariloche”, afirmó, y recordó el impacto que generan las imágenes del lugar en redes sociales. “Cuando Costas estuvo acá y subió fotos, los mecánicos le decían si estaba de vacaciones, todos quieren venir”, contó.
*Bariloche en la agenda mundial* Con la apertura del Mundial de Motocross 2026, Bariloche no solo será escenario de una competencia deportiva de alto nivel, sino protagonista de un evento que combina deporte, espectáculo y proyección internacional. Durante los días 7 y 8 de marzo, la ciudad quedará expuesta ante audiencias de todo el mundo, reforzando su posicionamiento como destino turístico global y sede de grandes eventos internacionales.