Este lunes, el riesgo país llegó a tocar los 642 puntos básicos, su nivel más elevado desde diciembre de 2025

El indicador tocó los 642 puntos durante la jornada y cerró en 628, acumulando doce ruedas consecutivas en alza. Mientras los mercados muestran nuevas señales de tensión, comerciantes y pequeños emprendedores enfrentan un escenario marcado por ventas débiles y costos que continúan pesando sobre la actividad.

La situación económica argentina vuelve a generar preocupación. Este lunes, el riesgo país llegó a tocar los 642 puntos básicos, su nivel más elevado desde diciembre de 2025, y posteriormente cerró en 628 puntos, completando doce jornadas consecutivas de incremento.

Entre los factores que presionan sobre los mercados aparecen el incremento de las tasas internacionales, las dificultades para acumular reservas y las señales de debilidad de la actividad económica. A esto se suma la caída de los bonos y las acciones argentinas.

Pero detrás de los indicadores financieros también existe otra realidad que se observa diariamente en las calles: la situación de comerciantes, pequeños emprendimientos y familias que dependen del consumo interno.

Muchos argentinos intentan invertir sus ahorros, abrir un comercio o generar un emprendimiento propio para obtener una nueva fuente de ingresos. Sin embargo, cuando las ventas no acompañan, sostener un local se transforma en un desafío cada vez mayor.

Alquileres, servicios, impuestos municipales, provinciales y nacionales, salarios y otros gastos operativos forman parte de una estructura de costos que debe afrontarse todos los meses, independientemente del nivel de ventas.

En este contexto, algunos emprendimientos logran mantenerse mientras otros terminan cerrando pocos meses después de abrir. No existe actualmente un dato oficial nacional que permita afirmar que todos o la mayoría de los nuevos comercios duran menos de seis meses, pero la preocupación por la debilidad del consumo encuentra respaldo en algunos indicadores oficiales.

Según los últimos datos publicados por el INDEC, las ventas de supermercados medidas a precios constantes cayeron 2,1% interanual en julio y acumularon una baja del 2,7% entre enero y julio de 2026. En los centros de compras, aunque julio registró una mejora interanual del 1,9% en términos reales, el acumulado de los primeros siete meses del año permaneció 2% por debajo del mismo período de 2025.

Menos consumo golpea directamente al comercio

Cuando una familia debe concentrar una mayor proporción de sus ingresos en alimentos, vivienda, servicios y otros gastos esenciales, quedan menos recursos disponibles para indumentaria, tecnología, artículos para el hogar, gastronomía y otros consumos.

Ese escenario repercute especialmente sobre pequeños comerciantes y emprendedores, que muchas veces comienzan una actividad utilizando ahorros propios y necesitan alcanzar rápidamente un determinado nivel de ventas para cubrir los costos.

La preocupación ya no pasa solamente por cuánto cuesta abrir un comercio, sino por cuánto tiempo puede sostenerse si las ventas no alcanzan para cubrir alquileres, impuestos, servicios y reposición de mercadería.

El riesgo país pertenece al mundo financiero y no determina por sí solo lo que sucede en un comercio de barrio. Sin embargo, su fuerte incremento se produce en un momento en que distintos indicadores muestran dificultades en sectores de la economía real.

Argentina enfrenta así un desafío que atraviesa tanto a los mercados como a la actividad cotidiana: recuperar niveles de actividad y consumo que permitan sostener a comerciantes, trabajadores y emprendedores que todos los días intentan mantener abiertas sus puertas.

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