El oficialismo obtuvo 135 votos a favor frente a 115 en contra al proyecto en general, siempre con la exclusión del artículo 44 sobre cobertura por enfermedades.
La sesión, que comenzó pasado el mediodía, tuvo momentos de máxima tensión, con duras controversias entre libertarios y legisladores kirchneristas y de otros bloques opositores. Incluso hubo un intento de Unión por la Patria de adelantar la votación ante la chance de hacer fracasar la sesión. Ahora el texto vuelve al Senado. El debate estuvo enmarcado por un paro general convocado por la CGT y marchas frente al Congreso. ¿Cómo votaron los cordobeses?
El Gobierno nacional logró una nueva victoria política, esta vez en Diputados, al conseguir el aval al proyecto de reforma laboral que, sin embargo, ahora deberá volver al Senado, toda vez que fue eliminado del texto original el polémico artículo 44, vinculado a la cobertura de enfermedades. La votación final, pasadas la 0.30 de hoy, mostró 135 sufragios a favor y 115 en contra.
De esta manera, el proyecto -con el único cambio del artículo 44- pasará hoy mismo al Senado para ser debatido en comisión. La estrategia oficial es que el viernes de la semana próxima la modernización laboral se convierta en ley.
No fue una sesión sencilla para el oficialismo. Primero para conseguir el quórum y -luego- para alcanzar la votación final.
Incluso, pasadas las 21.30, el kirchnerismo intentó una jugada sorpresiva y votar en el cortísimo plazo, aprovechando que parte de los legisladores oficialistas se habían levantado de sus bancas y, si se votaba, el proyecto sería rechazado.
La estrategia no prosperó pero dejó en claro que cualquier artilugio era válido para lograr los fines perseguidos, en este caso de la oposición.
El clima dentro del recinto tuvo paralelismos con la conflictividad que se vivía en las inmediaciones del Congreso, en donde la movilización que acompañó al paro nacional terminó con ocho personas detenidas y seis heridos por el protocolo de las fuerzas de seguridad.
En la Cámara Baja, los legisladores opositores al Gobierno avanzaron contra el atril de Martín Menem luego de que aprobó a mano alzada el plan de labor (que contempla la metodología de votación). Ese inicio tenso incluyó la entrega de cadenas de Horacio Pietragalla a Menem y una discusión entre Lilia Lemoine (La Libertad Avanza) y Florencia Carignano (Unión por la Patria), cuando la peronista comenzó a desconectar los cables del equipamiento de los taquígrafos.
El quórum de la sesión se dio por el apoyo que tuvo La Libertad Avanza del PRO, la UCR y los oficialismos de Tucumán, San Juan, Catamarca, Misiones y Salta.
Eliminado el artículo 44, subsistían las dudas sobre un posible rechazo al artículo 58 del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que establece un esquema compuesto por tres por ciento del salario de los trabajadores a una cuenta de inversiones que sería utilizada para el pago de indemnizaciones. Para robustecer su posición, el oficialismo asegura que hubo un trabajo directo del ministro Diego Santilli con la Gobernación de Córdoba, que repercutió en la ausencia de tres de los seis representantes de ese distrito (García Aresca, Schiaretti y Torres) que se manifestaron públicamente en contra del FAL y conforman la bancada de Provincias Unidas.
La última jugada que intentó el peronismo fue convocar a una moción de orden -que obliga a votar al instante- cuando no había quórum, con la intención de que se cayera la sesión. Sin embargo, Menem prorrogó el tratamiento y le dio la palabra a la oficialista Silvana Giudici, quien aletargó su intervención hasta recuperar la mayoría presente en el recinto.






















