Prohíben la venta de cocinas comerciales e industriales para uso doméstico: los motivos

La Subsecretaría de Defensa del Consumidor dictó una disposición que impide la venta de cocinas comerciales para uso en hogares. Advierten que estos artefactos no cuentan con medidas de seguridad ni eficiencia energética adecuadas y representan un serio peligro para los usuarios.

Prohíben la venta de cocinas comerciales e industriales para uso doméstico: los motivos

El Gobierno nacional, a través de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, prohibió la venta de cocinas comerciales e industriales para uso doméstico. La medida fue oficializada mediante la disposición 709/2025, publicada este miércoles en el Boletín Oficial, tras recibir reiteradas advertencias por parte de fabricantes del sector sobre los riesgos de utilizar estos artefactos en viviendas familiares.

La decisión se basa en un informe técnico de la Cámara Argentina de Fabricantes de Artefactos de Gas (Cafagas), que alertó sobre “la falta de seguridad de determinados productos en el mercado en cuanto a su comercialización”. Según detalló el organismo, estas cocinas no requieren certificaciones obligatorias como sí lo hacen los productos diseñados para uso hogareño, y su instalación en casas puede provocar accidentes graves.

“La mayoría de estas cocinas carece de válvulas de seguridad, poseen potencias excesivas y presentan una aislación térmica deficiente, lo que las convierte en artefactos potencialmente peligrosos para los consumidores”, advierte la disposición. Además, señala que estos productos tienen una menor eficiencia energética, lo que representa no solo un riesgo, sino también un impacto negativo en el consumo.

Según explicó Defensa del Consumidor, las cocinas comerciales suelen ser ofrecidas en comercios para el hogar, supermercados y plataformas digitales, lo que lleva a que consumidores sin conocimiento técnico las adquieran e instalen en sus viviendas, desconociendo el peligro que eso implica.

La disposición establece que todos los artefactos de este tipo deberán incorporar una faja adhesiva visible con la leyenda: “COCINA COMERCIAL. PROHIBIDO SU USO DOMÉSTICO”. Además, se determinó que cualquier persona —física o jurídica— que adquiera una cocina comercial deberá declarar bajo juramento el domicilio donde será instalada, mediante un formulario incluido como anexo en la disposición.

La normativa también aclara que estas cocinas no podrán comercializarse a consumidores finales a menos que cuenten con certificación para uso doméstico conforme a la norma NAG 312 del Enargas, y en el marco de lo establecido por la resolución 165/2008.

La medida apunta a evitar accidentes y proteger a los usuarios frente a artefactos que, por su diseño y características, no están preparados para un entorno familiar.