
El equipo de inspectores de Fauna Urbana se trasladó inmediatamente al lugar y logró efectuar una captura segura del animal, evitando un potencial siniestro vial y resguardando tanto la integridad de las personas como la del propio equino.
El caballo capturado presenta las siguientes características: pelaje moro, dos patas blancas, mala cara, crin y cola largas, herrado únicamente en las patas y con una soga arrastrando. Actualmente permanece bajo resguardo en el predio municipal, a disposición de las actuaciones administrativas correspondientes.
Desde el Municipio remarcaron que los equinos sueltos representan uno de los mayores riesgos para la seguridad vial de Bariloche. Su presencia en calles y rutas puede provocar accidentes de extrema gravedad, con consecuencias para automovilistas, motociclistas, ciclistas, peatones y para los propios animales.
Frente a esta problemática histórica, la actual gestión municipal decidió abordar el tema con una política pública integral. A partir de la decisión política del intendente de invertir en recursos específicos para Sanidad Animal, el Municipio incorporó el tráiler municipal para el traslado de equinos, creó el espacio de resguardo en el Parque Municipal Llao Llao y conformó un equipo de inspección de Fauna Urbana con recorredores dedicados exclusivamente a responder las denuncias de vecinos, realizar las capturas y confeccionar las actuaciones administrativas que posteriormente son remitidas al Juzgado de Faltas.
Este esquema de trabajo permitió que la problemática dejara de abordarse únicamente de manera reactiva para convertirse en una política sostenida de prevención, control y sanción. Cada denuncia recibida genera una intervención, un expediente administrativo y la identificación de los responsables cuando corresponde.
El procedimiento establece que los propietarios deben presentarse para acreditar la titularidad del animal y afrontar las actuaciones administrativas correspondientes. En los casos en que los equinos no son reclamados, los mismos ingresan al Programa Municipal de Adopción Responsable de Equinos, donde son entregados a nuevos responsables que garanticen su bienestar y cuidado.
Otro dato que preocupa a las autoridades es que, desde septiembre de 2025 hasta la actualidad, solo una mínima parte de los equinos capturados cuenta con el patentamiento obligatorio establecido por la ordenanza municipal vigente. Esta situación dificulta la identificación de los propietarios y evidencia la necesidad de fortalecer el cumplimiento de la normativa.
Desde la Dirección de Sanidad Animal se reiteró el llamado a todos los propietarios para que regularicen el patentamiento de sus animales y los mantengan en predios correctamente cerrados, sin posibilidad de acceder a la vía pública. La tenencia responsable de equinos constituye una obligación legal y ética, cuyo incumplimiento pone en riesgo vidas humanas y el bienestar de los propios animales.

El director de Sanidad Animal, Pablo Roque, sostuvo: “Cada caballo que encontramos suelto en una calle o una ruta representa un riesgo concreto de tragedia. Detrás de cada captura hay un trabajo coordinado del Municipio, recursos públicos y personal capacitado. Pero ninguna política pública puede reemplazar la responsabilidad que le corresponde al propietario. Tener un equino implica garantizar que permanezca dentro de un predio seguro, correctamente identificado y patentado. La prevención comienza en cada dueño y no cuando el animal ya está sobre la ruta.”
Roque agregó: “Durante muchos años esta problemática fue naturalizada. Hoy existe una decisión política clara de enfrentarla con herramientas, infraestructura, personal especializado y controles permanentes. Vamos a continuar trabajando junto a los propietarios porque el objetivo no es solamente capturar y poner al resguardo los equinos sueltos, sino construir entre todos una cultura de tenencia responsable que proteja la vida de las personas y el bienestar de los equinos.”
Desde el Municipio se recordó que la participación de los vecinos resulta fundamental. Cada denuncia permite actuar con rapidez, retirar animales de la vía pública y prevenir accidentes que podrían tener consecuencias irreparables.
La política de control continuará profundizándose mediante la prevención, la educación, el cumplimiento de las ordenanzas vigentes y el trabajo articulado con todos los sectores vinculados a la actividad ecuestre.























