La temporada estival en los destinos cordilleranos enamora, no solo por sus agradables temperaturas, sino también por el colorido de las montañas que, con la vegetación en su máximo esplendor, se convierten en un lugar privilegiado para caminar por los senderos de la región, visitar refugios o realizar largos paseos.

Esta región, que se encuentra recostada sobre la Cordillera de los Andes, conforma uno de los lugares preferidos por quienes buscan vivir infinitas aventuras en contacto permanente con la naturaleza. Sus paisajes, mágicos e imponentes, están conformados por bosques milenarios e impetuosos cursos de agua, que se complementan con una amplia y destacada infraestructura turística.
Caminatas por la montaña: una propuesta imperdible
Durante el verano en Bariloche, el clima invita a disfrutar de un sinfín de actividades por los distintos senderos que se clasifican según su intensidad y duración. Hay desde caminatas cortas por distintos puntos de la ciudad hasta travesías épicas de varios días compuestas por una sumatoria de senderos que implican un mayor nivel de preparación.
Entre las propuestas más conocidas y aptas para principiantes se encuentra el Sendero Lago Escondido dentro del Parque Municipal Llao Llao, una alternativa ideal para realizar con niños























