La alegría era evidente en cada uno de los concurrentes, viendo como con cada confite y con cada paso que se daban en la decoración de los huevos de chocolate, sus creaciones iba tomado vida. Maestros chocolateros en una ciudad que respira y saborea chocolate a su andar. Chocolateros por un Día, al igual que la Barra Más Larga del Mundo, ya son un clásico del calendario imperdible de los barilochenses y de quienes nos visitan y eligen nuestra ciudad para pasar las pascuas.































