La Comisaría de la Familia de Bariloche celebró su décimo aniversario con un nuevo mural y una jornada de reconocimiento al trabajo realizado durante una década en la ciudad.
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Desde su creación, se consolidó como un espacio clave para la atención de situaciones de violencia familiar y de género, destacándose por la capacitación permanente y el abordaje interdisciplinario.
La celebración comenzó con una presentación ante la prensa junto al personal de la dependencia y autoridades de la Unidad Regional Tercera, entre ellos el comisario inspector Castro y el comisario inspector Hawrilat.
La dependencia funciona en el edificio del Centro Administrativo, sobre calle Vilcapugio 931, y abrió sus puertas el 13 de mayo de 2016, convirtiéndose en la tercera comisaría de este tipo en la provincia de Río Negro. Su inauguración se dio en un contexto marcado por una fuerte preocupación social ante los femicidios registrados en aquel año. La primera titular fue la inspectora Marisol García, actual coordinadora provincial del área.
La comisaria María Julieta Giordano, actual jefa de la unidad, recordó los comienzos de la institución: “Empezamos en este edificio, en un lugar más pequeño, el personal era menor. Después fue creciendo y nos dieron este espacio que adaptamos a las necesidades”.
Actualmente, la dependencia atiende las 24 horas en las oficinas ubicadas sobre calle Yatasto, casi Onelli, y desarrolla tareas vinculadas tanto a la recepción de denuncias como a la prevención y capacitación comunitaria.
Durante estos diez años, la comisaría recibió más de 30 mil escritos vinculados a situaciones encuadradas en la Ley 3040 de Protección Integral contra la Violencia Familiar y la Ley 26.485 de Protección Integral contra las Mujeres. Según detallaron, el promedio ronda las 3.000 intervenciones anuales.
Además de la labor cotidiana, el equipo realiza capacitaciones en escuelas, universidades, juntas vecinales y otras instituciones. En el marco del aniversario, organizaron actividades de formación sobre detección temprana de víctimas de trata de personas y continuarán con charlas en universidades y establecimientos educativos de la región.


Desde su creación, se consolidó como un espacio clave para la atención de situaciones de violencia familiar y de género, destacándose por la capacitación permanente y el abordaje interdisciplinario.





















