Jóvenes y personas en búsqueda laboral compartieron sus sueños y expectativas para el futuro en la Expo Laboral

Estabilidad, oportunidades, formación, vocación y una vida mejor para sus familias fueron algunos de los deseos plasmados en el Mural de los Deseos de la Expo Laboral Bariloche 2026. Una propuesta participativa que transformó palabras en testimonios sobre el valor del trabajo y las expectativas de la comunidad.


Durante la quinta edición de la Expo Laboral Bariloche, organizada por la Secretaría de Producción y Empleo de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche, el Mural de los Deseos invitó a responder una pregunta sencilla, pero profunda: ¿qué te gustaría aprender, lograr o encontrar para tu futuro laboral?

A través de notas adhesivas, principalmente estudiantes de escuelas secundarias y también personas en búsqueda de nuevas oportunidades compartieron sus aspiraciones, proyectos y preocupaciones. La propuesta permitió recuperar una dimensión que muchas veces queda fuera de los currículums y las estadísticas: los sueños, las necesidades y las expectativas que acompañan a cada persona en su camino hacia el trabajo.

La sistematización de los mensajes permitió identificar distintos ejes que vinculan el empleo con la educación, los proyectos personales y la vida cotidiana. Se trata de una aproximación cualitativa a las voces de quienes participaron, no de una encuesta representativa de toda la población, pero sí de un aporte para comprender sus preocupaciones y aspiraciones.

Estabilidad, vocación y formación: los deseos detrás de cada búsqueda
Uno de los temas más presentes fue la necesidad de acceder a un empleo estable, digno y formal. Expresiones como «Conseguir un trabajo estable», «Un trabajo en blanco», «Encontrar un trabajo digno» y «Tener un trabajo sin que te negreen» reflejan la importancia de contar con ingresos, derechos laborales, condiciones adecuadas y seguridad para proyectar el futuro.

También se expresó el deseo de trabajar en aquello que apasiona y desarrollar las propias capacidades. «Trabajar de mi pasión», «Poder vivir del arte», «Trabajar de lo que me gusta» y «Trabajar para vivir, y no vivir para trabajar» muestran que el empleo no se piensa únicamente como una fuente de ingresos, sino también como una oportunidad para crecer, crear y construir una identidad propia. Las aspiraciones incluyeron carreras universitarias, actividades artísticas, tecnología, industria y emprendimientos.

La educación y la formación aparecieron estrechamente vinculadas con esos proyectos. Terminar la escuela secundaria, acceder a la universidad pública, comenzar una carrera o conseguir un empleo que permita continuar estudiando fueron algunos de los deseos compartidos. Estas expectativas destacan la importancia de fortalecer la articulación entre instituciones educativas, espacios de formación profesional, empresas y políticas públicas de empleo, para que la capacitación se traduzca en oportunidades concretas de inserción laboral.

El trabajo como autonomía, bienestar y oportunidad colectiva
Muchos mensajes trascendieron las metas individuales. Conseguir trabajo para ayudar a la mamá, mejorar la calidad de vida de la familia, hacer felices a los hijos o alcanzar la independencia económica fueron aspiraciones recurrentes. También aparecieron proyectos vinculados con tener una casa, viajar, formar una familia y vivir con mayor tranquilidad.

El emprendimiento surgió como otra alternativa para construir un futuro: tener una cafetería o pastelería, crear un negocio propio o convertirse en sus propias jefas. Estas expresiones reflejan la importancia de acompañar tanto a quienes buscan empleo asalariado como a quienes desean desarrollar una actividad productiva propia.

A su vez, algunos mensajes expresaron una preocupación colectiva: «Trabajos para todos», «Que no le falte trabajo a nadie», «Igualdad de oportunidad» y «Generar empleo». Estas voces recuerdan que el desafío no consiste solamente en conectar una vacante con una persona, sino también en reducir las barreras de acceso y generar oportunidades más justas e inclusivas.

Escuchar para construir mejores políticas de empleo
Desde la Secretaría de Producción y Empleo, pensamos al trabajo como una actividad central en la construcción de las personas, su identidad y sus vínculos sociales. Desde esta perspectiva, trabajar no significa únicamente obtener un ingreso: también implica desarrollar capacidades, ser reconocido, integrarse a una comunidad y construir un proyecto de vida.

El Mural de los Deseos permitió poner en palabras esa dimensión humana del empleo. Detrás de cada mensaje hay una historia, una familia, una vocación o la necesidad de comenzar de nuevo. Algunos buscan su primer trabajo; otros, volver a insertarse laboralmente, continuar estudiando o concretar un emprendimiento.

Recuperar estas voces permite complementar los indicadores del mercado laboral y orientar políticas públicas más cercanas a la realidad de la comunidad, con el trabajo decente como horizonte y las personas en el centro de las decisiones.

Porque detrás de cada búsqueda laboral hay mucho más que un currículum: hay una persona, una historia, una familia y un futuro posible.

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