Uno de cada tres jóvenes de la generación Z en Argentina cambia de trabajo antes del año, redefiniendo las dinámicas laborales tradicionales.
En su columna para Infobae a la Tarde, la politóloga Piera Fernández planteó: “Uno de cada tres trabajadores de la generación Z cambia de trabajo en menos de doce meses”. El dato expone una transformación radical en el mundo laboral, donde la incertidumbre se volvió regla.
Fernández remarcó que “la generación Z no solamente piensa que quiere cambiar de trabajo, sino que cambia de trabajo permanentemente”, y explicó que el fenómeno excede la voluntad individual: “La generación anterior siempre juzga de blanda a la siguiente. Hoy los jóvenes priorizan el equilibrio personal y la flexibilidad por encima de la estabilidad”.
Del modelo estable al mandato de flexibilidad
Fernández desarmó el contraste generacional: “En el siglo XX, el modelo exitoso de trabajo era la estabilidad. Esa estabilidad venía acoplada a derechos laborales, seguridad social y prestigio, que hoy aparecen desdibujados”.Ante la pregunta por el ideal actual, respondió: “La generación Z busca equilibrio con la vida personal. Flexibilidad y libertad son las primeras cuestiones que aparecen”.
Grupo diverso de jóvenes trabajando en una oficina luminosa con escritorios, ordenadores portátiles y pantallas. Algunos usan auriculares con micrófono.
La generación Z prioriza el equilibrio personal y la flexibilidad laboral sobre la estabilidad y los beneficios clásicos de empleo (Imagen Ilustrativa Infobae)
La columnista detalló que la rotación se volvió parte de la lógica joven: “El poder decidir cada vez más home office, horarios rotativos, cambiar de trabajo hasta encontrar uno que conecte con mi propósito es central. Uno de cada tres cambia de empleo en menos de un año”.Tomás Trapé advirtió sobre el cambio de mirada social: “La flexibilidad laboral, que antes era una amenaza, hoy es un valor y algo deseado por los jóvenes”.
Precarización, culpa y salud mental
Fernández aportó cifras sobre el mercado argentino: “La desocupación en el último trimestre de 2025 fue del 7,5%, pero en menores de 29 años supera el 16%. En informalidad, los jóvenes llegan al 58,4%, cuando el promedio nacional es del 43%”.La columnista vinculó esos números al malestar subjetivo: “Es una generación marcada por una promesa incumplida. La estabilidad ya no existe. Entonces, hay que buscar otras herramientas para sobrevivir. Pero además, es una generación muy marcada por la culpa: si no llego a fin de mes, es mi culpa; si renuncio, es mi culpa; si no puedo proyectarme o tener casa propia, parece que es mi culpa. Esa presión agota y afecta la salud mental”.
Vibrante escena que representa a la Generación Z, jóvenes inmersos en el mundo digital mientras trabajan y disfrutan de videojuegos. Una fusión de tecnología, redes sociales y gaming define su estilo de vida contemporáneo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La generación Z enfrenta el desafío de encontrar empleos acordes a sus expectativas en un contexto de incertidumbre y rotación constante (Imagen Ilustrativa Infobae)
El panel sumó su experiencia. Manu Jove observó: “No podemos ver un capítulo de media hora sin mirar el teléfono. La ansiedad de querer todo ya se traslada al mundo laboral”.
























