Manifiestamos nuestro absoluto repudio al atentado dirigido a Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina.
Condenamos todas las formas de expresión que se alejen del diálogo. Y reafirmamos que la violencia nunca será el camino para resolver las diferencias.
Este accionar no es más que un atropello a la democracia y a la institucionalidad, y nos recuerda a otras épocas que ya le han costado mucho a nuestra querida Nación, y a las que no estamos dispuestos a regresar.
Apoyamos incondicionalmente a las autoridades de la Sociedad Rural Argentina y a todo su equipo de trabajo y exigimos que se investigue y esclarezca el hecho con la mayor celeridad.























